El ejercicio y la diabetes tipo 2

Medicina natural para la diabetes tipo 2

Varias investigaciones afirman que con el ejercicio se puede aumentar la sensibilidad a la insulina y de esta manera ayuda en grandes porcentajes a los que padecen de diabetes tipo 2. 

En este articulo te mostraremos resultados de diferentes estudios científicos que aportan datos muy importantes.

Con respecto a como el ejercicio tanto aeróbico, de fuerza y de alta intensidad brindan beneficios a los que poseen esta enfermedad.

Ejercicio aeróbico y diabetes tipo 2

Algunos meta-análisis estiman que en personas con diabetes tipo 2, tanto el ejercicio aeróbico como el ejercicio de fuerza mejoran el control de la glucemia en un grado comparable a algunos antidiabéticos orales.

Umpierre, 2011 en su meta-análisis concluyeron que en estudios con al menos 12 semanas de duración, realizando un entrenamiento estructurado mayor de 150 minutos a la semana (ejercicio aeróbico, ejercicio de fuerza o ambos).

Se observa una mayor reducción de la HbA1c que los sujetos que entrenaban menos tiempo/semana.

Otro meta-análisis

Concluye que la intensidad del ejercicio provoca una mejoría en la HbA 1c mayor que el volumen del ejercicio.

Con un promedio de 49 minutos, y una media de 3,4 sesiones a la semana durante 20 semanas.

¿Es bueno el ejercicio aeróbico?

Durante el ejercicio de moderada intensidad, el músculo utiliza la glucosa disponible producida por la glucongenólisis intramuscular y por el incremento de la captación de la glucosa. 

Tanto el ejercicio aeróbico como contra resistencias incrementa la GLUT4 y por lo tanto el consumo de la glucosa en sangre por una vía que no es dependiente de la insulina

El consumo de glucosa en el músculo contráctil es normal incluso en la presencia de diabetes tipo 2.

Tras el ejercicio, el consumo de glucosa permanece elevado, proceso que se mantiene por varias horas.

Ejercicio aeróbico y las personas no diabéticas

Sin embargo, durante el ejercicio de moderada intensidad (60 % VO2max) de corta duración en personas no diabéticas, el incremento del consumo de glucosa por el músculo es equilibrado.

Por un incremento idéntico de la producción de glucosa hepática, y los niveles de glucosa en sangre permanecen sin cambios. 

Existe un descenso en el nivel de insulina, lo cual produce la liberación de glucagón y por consiguiente el incremento de la producción de glucosa.

Las catecolamientas

Juegan también un rol importante, solo cuando el ejercicio aeróbico de moderada intensidad es mayor de dos horas de duración, las catecolaminas pueden incrementar la producción de glucosa.

Los efectos agudos sobre el consumo y producción de la glucosa que produce el ejercicio aeróbico varían con la duración y la intensidad.

Pero siguiendo una simple sesión sucede generalmente un incremento de la acción de la insulina y por lo tanto una mayor tolerancia a la glucosa entre 24 y 72 horas postejercicio.

Ejercicio de alta intensidad y diabetes tipo 2

Una sesión de ejercicio continuo de alta intensidad (7 minutos al 60% VO2max; 3 minutos al 100% VO2max y 2 minuto al 110% VO2max).

Mantiene la hiperglucemia producida por el ejercicio durante más de 60 minutos tras su finalización (siendo su pico máximo a los 30 minutos y decrece a los siguientes 180 minutos). 

A su vez, tanto una simple sesión de HIIT como dos semanas de entrenamiento se ha visto que mejora el control de la glucosa durante un periodo de 24 horas tras el ejercicio.

Pequeño

Evaluaron los efectos en cuanto a la regulación de la glucosa 48 y 72 horas tras la última sesión de las 6 sesiones de HIIT que se llevaron a cabo en 2 semanas

Mismo protocolo que Gillen con 30 minutos de ejercicio de alta intensidad por semana y un total de 75 minutos incluyendo calentamiento, descanso y vuelta a la calma.

Y obtuvieron como resultado una media de concentración de glucosa en sangre reducida un 13% tras el entrenamiento. 

La suma de la glucosa postprandial tras el desayuno, comida y cena se redujo un 30%, así mismo, la concentración de GLUT4 fue un 369% mayor tras dos semanas de entrenamiento.

Según Balducci, el ejercicio de alta intensidad, comparado con ejercicio de baja intensidad a volúmenes iguales realizando ejercicio 2 veces por semana durante 12 meses combinando ambos entrenamientos con ejercicios de fuerza.

Se producieron mejoras significativas en HbA1c, triglicéridos y colesterol total, pero no obtiene mejoras en otros factores de riesgo ni en puntuaciones de riesgo coronario.

Además, según este estudio, la intensidad no fue un predictor independiente de la reducción de cualquiera de estos parámetros.

Conclusión

Parece que existe evidencia de que el entrenamiento HIIT puede ser un método útil para personas que padecen diabetes tipo 2.

Pudiendo ayudar a controlar los niveles de glucemia postprandial, colesterol y triglicéridos.

Además, el HIIT puede reducir hasta el 50% el tiempo total de entrenamiento necesario para producir mejoras en esta población así como incrementar la motivación de los mismos.

Fuente: http://g-se.com/es/ejercicio-fisico-en-patologias/blog/hiit-en-la-diabetes-tipo-2

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